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""LA COCAÍNA UN CAMINO HACIA LA PARANOIA""

Actualizado: 10 sept 2020

EFECTOS PSICOLOGICOS

"Muchos consumidores de cocaína, están convencidos de que, a diferencia de la heroína, la cocaína no hace daño y no crea dependencia. Están muy equivocados. Lo que ocurre es que los efectos se manifiestan de forma diferente", explica Elena Rodríguez, especialista en toxicomanías que trabaja en el Instituto de Neuropsiquiatría de la universidad UCLA.

"Desde el punto de vista farmacológico, la cocaína y la heroína pertenecen a dos clases muy diferentes de droga", precisa el doctor Gorelick. "La cocaína actúa como un estimulante del sistema nervioso, con efectos parecidos a los de las anfetaminas, y la heroína deprime el sistema nervioso. El consumo de cocaína tiene consecuencias psicológicas muy graves, que se manifiestan, según los casos, en paranoias o en un tipo de psicosis muy parecido a la esquizofrenia".

"Los heroinómanos", precisa Elena Rodríguez, "presentan una dependencia física muy intensa y cuando sufren el síndrome de abstinencia, padecen alteraciones físicas muy agudas como dolores, espasmos, temblores, etcétera, mientras que en los cocainómanos, la abstinencia provoca efectos fisiológicos menos aparatosos -mal de cabeza, tos, sinusitis o alteraciones del sueño- pero los efectos psicológicos son más graves. El cocainómano en abstinencia siente una necesidad irreprimible de consumir cocaína y, si no lo consigue, cae en una depresión aguda que en algunos casos puede llegar incluso al intento de suicidio".

Según Elena Rodríguez, .cuando un heroinómano inicia un programa de deshabituación, lo primero que pide al médico es que le ayude a soportar el dolor. El cocainómano, en cambio, pide que le ayuden a no descontrolarse". Lo que sucede es que la heroína, al principio, causa una sensación de bienestar en quien la consume, pero llega un punto en que el heroinómano no sentirá ya ningún placer especial en la droga, y en cambio, la necesitará simplemente para no sentise mal, para poder estar normal.

En el caso de la cocaína, cada toma produce siempre un efecto de estimulación, de excitación. Por eso, la dependencia es psicológica y la adicción puede adoptar las más variadas formas. Hay adictos de consumo diario, pero los hay también de fin de semana o incluso, como sucede en California, cocainómanos de nómina, porque consumen la droga cuando cobran, cada quince días.

Las últimas investigaciones trabajan con la hipótesis, según Elena Rodríguez, de que la cocaína provoca un agotamiento de las reservas de dopamina del organismo. La dopamina es un neurotransmisor que participa en la regulación de funciones esenciales, como el sueño, el apetito, la sed o las relaciones sexuales. La cocaína aumenta la acción de la dopamina, por eso provoca un efecto de euforia y excitación, pero al mismo tiempo altera el sistema productor de esta sustancia, de modo que cuando falta la cocaína, es como si se dejase de producir suficiente dopamina.

Además de los efectos psicológicos descritos, la cocaína afecta también al corazón. Las investigaciones se iniciaron, según el doctor Gorelick, tras la muerte súbita de varios atletas que, según se comprob